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Habrá segunda vuelta en Turquía

Turquía deberá decidir entre un sistema cada vez más autoritario o un régimen más democrático.

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Yolanda Trullos Perez de Arrilucea, politóloga especializada en política internacional

Pese a estar muy reñidas, las elecciones del pasado 14 de abril no han sido suficientes para elegir presidente debido a que ni Racyp Erdogan, actual presidente autoritario islamista, ni el lider opositor Kemal Kilcdaroglu han conseguido el mínimo para poder gobernar. Es por ello que el próximo 28 de mayo se celebrará una segunda vuelta donde todo apunta a que el actual presidente ganará finalmente los comicios, ya que los votantes del tercer candidato a la presidencia (ultraderechista y ultranacionalista) son más afínes a Erdogan que al líder de la oposición.

 

    Elecciones muy reñidas

Aunque técnicamente Erdogan ganó las elecciones con el 49.4% de los votos frente al 45% del líder opositor Kilicdaroglu, estos resultados no han sido suficientes ya que ninguno logró obtener el mínimo requerido: el 50%. En relación a los resultados de las también celebradas elecciones parlamentarias, el partido mayoritario de Erdogan (AKP o Partido de la Justicia y Desarrollo) ha perdido 29 escaños . Sin embargo, junto al MHP, partido ultranacionalista y tercera potencia estatal, seguiría manteniendo la mayoría absoluta en el parlamento. 

 

    El tercer candidato a la presidencia tiene en sus manos una decisión primordial

Resuena el nombre de Sinan Ogan, líder ultranacionalista y tercer candidato a la presidencia, ya que pese a lograr solo el 5.2% de los votos, su papel podría ser decisivo en el resultado final, pues podría inclinarse a favor de un candidato u otro. Sin dejar su decisión clara, argumentó que su línea roja es la relación que los partidos de ambos candidatos puedan tener con la migración y con el terrorismo ( es decir, con la causa kurda, considerada terrorismo por muchos). Sin embargo, tal y como comunica Murat Somer, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Koc de Estambul para la CNN, todo apunta a que finalmente apoyará a Erdogan ya que la mayoría de los votantes de Ogan son más afines al actual presidente que a su contrincante.

 

    ¿Quiénes son los actuales candidatos? Derecha vs centro izquierda

El nombre de Erdogan es conocido por la mayoría de personas, dada sus políticas autoritarias y su figura populista. Como miembro fundador del que ahora es su partido, sus políticas y decisiones han suscitado polémica a lo largo de sus 20 años de mandato. Defensor de los valores islámicos tradicionales, tras el intento de golpe de Estado en 2016 contra su gobierno, su poder fue volviéndose cada vez más autoritario, transformando así el sistema político parlamentario turco en un sistema parlamentario presidencialista y autoritario. Este autoritarismo fue reforzado mediante una reforma constitucional y posterior referéndum mediante el cual se le otorgaron más poderes. El golpe a su vez trajo consigo una caza de brujas contra miles de personas acusadas de terroristas y golpistas además de una reducción drástica del derecho a la libertad de expresión. Hoy en día se habla de “erdoganismo”, un régimen caracterizado tal y como subraya el politólogo turco Ahmet Insel, por el autoritarismo electoral como sistema, el islamismo-nacionalismo como ideología, el populismo como estrategia política y el neopatrimonialismo como sistema económico. Insel denomina a Erdogan “neo-autoritario”, es decir, aquel líder que ha llegado al poder a través de las urnas pero que con el paso del tiempo su manera de ejercer el poder se ha vuelto menos democrático mediante la centralización del poder en su propia mano, aprovechando momentos convulsos como lo fue el golpe de Estado de 2016.

 

    Las consecuencias del “erdoganismo”

Tal y como expone el Human Right Watch, el  “erdoganismo” ha supuesto un paso atrás en la lucha por los Derechos Humanos. Ejemplo de ello es la socavación de la independencia del poder judicial o el vaciamiento de las instituciones democráticas. En lo que se refiere a los derechos de las mujeres, Turquía se convirtió en el primer país del Consejo de Europa en retirarse del Convenio de Estambul, dirigido a prevenir y luchar contra la violencia doméstica y la violencia contra las mujeres. En lo que se refiere a los derechos LGTB, tal y como relataba The Guardian hace apenas unos días, Erdogan aprovechó numerosos mítines durante la campaña electoral para mostrar su homofobia con frases como “Estamos en contra de los LGTB”, “La familia es sagrada para nosotros” además de acusar a la oposición de ser toda homosexual, como si acaso eso fuera una tragedia.

 

    La oposición representa la socialdemocracia pese a estar a favor de una política migratoria estricta

Por otro lado, la fuerza opositora principal está liderada por Kemal Kilcdaroglu, líder del histórico Partido Repúblicano del Pueblo (CHP), partido de ideología socialdemócrata y posicionado en el centro izquierda. En su programa electoral hablan de su ideología y mencionan lo siguiente: el partido se define como “defensor de la república secular” además de defender los principios y valores de la socialdemocracia, la pluralidad, la libertad, la igualdad entre regiones, la paz, la defensa del trabajo como el máximo valor y el compromiso con el medio ambiente . A su vez, el partido tiene su lado conservador ya que son defensores de una estricta política migratoria, ya que tal y como mencionan en su programa “cuando sea necesario se tomarán las medidas necesarias para evitar los movimientos de inmigración “ilegal””.

 

Al contrario que el partido de Erdogan, el programa de Kilcdaroglu se compromete a cumplir la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) y pactar en todas las disposiciones legales y acuerdos internacionales que tengan que ver con los derechos de las mujeres, como la propia Convención de Estambul. En lo que concierne a los derechos LGTB, el programa electoral no hace mención alguna sobre los mismos y el candidato no se ha pronunciado al respecto aunque ciertos comentarios han hecho entrever que se trataría de un líder más tolerante que Erdogan.

 

    Estas elecciones han sido consideradas las más importantes de 2023

Muchos medios han considerado que estos comicios son los más importantes de este año, ya que muchos factores están en juego. Por un lado, no hay que olvidar su posición geoestratégica y el peso geopolítico que este país posee. Además de los derechos de los propios ciudadanos turcos, hay muchas otras cosas en juego: el papel de Turquía dentro de la OTAN, la adhesión de Turquía en la UE (sin olvidar su relación cada vez más tumultuosa debido a la deriva autoritaria del país), así como el reciente acercamiento con Rusia. El papel de Turquía en la guerra de Siria o ante la causa kurda también son temas que están en juego.  

 

Todo apunta a que el status-quo se mantendrá en el país, ya que pese a que se diera el caso de que ganara el líder opositor, el bloque erdoganista posee la mayoría absoluta en el Parlamento, y es por ello que sería muy difícil llevar a cabo una reforma constitucional para poder transicionar hacia un país más democrático. Sin embargo, no se le debe quitar peso a las próximas elecciones, ya que pese a que el cambio parezca prácticamente imposible, nada está decidido aún. Estas dos próximas semanas de campaña previas a las elecciones son primordiales. Lo saben ambos candidatos y lo sabe el mundo entero. 

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