
Marina Rubio Alonso, politóloga especializada en política internacional
Yolanda Trullos Perez de Arrilucea, politóloga especializada en política internacional
La estrategia de Sánchez: jugárselo todo ahora que no es demasiado tarde
En el comunicado del lunes mediante el cual se anunció el adelanto electoral y la disolución de las Cortes, el presidente consideró que el mensaje dado mediante el voto “iba más allá”, y que por eso decidía como presidente y como secretario general del PSOE “someter el mandato a la voluntad popular”. ¿Se trató de un acto de humildad y de aceptación de la derrota? Todo lo contrario. Sánchez va a por todas.
Las interpretaciones respecto a esta estrategia han sido numerosas. ¿Qué busca el presidente con esta decisión? Lo que buscan todos los candidatos, obvio: ganar las elecciones. Siendo este el objetivo, ¿qué les ha hecho pensar a él y a sus consultores políticos que pueden lograrlo y que es lo que pretenden mediante esta decisión? Muchas cosas.
La pérdida de votos ha sido importante, pero el PSOE no se encuentra en un punto de no retorno
Aunque es cierto que el Partido Popular (PP) ha vencido en seis de las diez Comunidades Autónomas donde gobernaban barones socialistas, la distancia en el cómputo global de votos entre ambos partidos no es abismal: El PP logró el 31.5% mientras que el PSOE el 28.11%. Además de ello, las filas socialistas consideran que la bajada de 400.000 votos respecto a los comicios de 2019 no es tan grande como para darlo todo por perdido. Se debe tener en cuenta que tradicionalmente la participación de la población en las elecciones generales suele ser mucho mayor que en los comicios municipales o autonómicos y es por ello que teniendo en cuenta que el porcentaje de abstención de la gente de izquierdas suele ser significativamente más elevado, se espera que esa pérdida de votos se recupere en cierta medida y que la distancia entre ambos partidos se reduzca lo máximo posible.
Actuar desde el shock: o hacemos algo ahora o ya será demasiado tarde
Es evidente que la baza emocional es fundamental en la política. La población de izquierdas está impactada, y puede que asustada también y eso el PSOE y los partidos de izquierda lo saben bien. De esta forma lo toman como un punto a favor. Ejemplo de ello es el adelanto de las elecciones en el año 2019 tras la imposibilidad de acordar unos presupuestos generales y la posterior victoria del PSOE, siendo el miedo al partido ultraderechista que estaba empezando a emerger con fuerza un factor fundamental que movilizó a la ciudadanía.
Siendo consciente de esto, partidos de izquierdas han apelado a la movilización del electorado desde ese discurso del miedo pero a su vez bélico y de lucha. Estos discursos pretenden potenciar el “shock” y temor así como ese sentimiento de querer luchar contra eso a lo que temen. Ione Belarra hablaba del “avance de una ola reaccionaria” (objeto de temor) pero que pese “haber perdido la primera parte del partido, saldrán a ganar la segunda parte” ( discurso de lucha).
Tras reunir el pasado miércoles a sus diputados y senadores socialistas, el actual presidente daba un emotivo discurso mediante el cual usó la misma estrategia: la del miedo y la de la lucha: “derogar para el PP y VOX significa destruir lo construido, desmantelar lo conquistado, acabar con los avances sociales logrados” (mensaje de miedo), “mantengámonos determinados, las elecciones del 28M no son un punto de llegada, son un punto de partida(...) El PSOE debe parar esta corriente reaccionaria” (mensaje de lucha y motivación).
Forzar a Podemos y a Sumar para que lleguen a un acuerdo
Las discrepancias entre Podemos y la nueva formación liderada por la ministra Yolanda Díaz Sumar ha debilitado la izquierda del país y su imagen ha quedado bastante desfavorecida. La negativa de la ministra a cumplir con el requisito que le exigía Podemos de realizar unas primarias hizo imposible el acuerdo. Sin embargo, la decisión del presidente no hace más que forzar a ambas entidades a llegar a un acuerdo inminente, tal y como exige la Ley Electoral. El PSOE necesita esa unión de cara a crear alianzas para un futuro Gobierno. Sin esa izquierda a su izquierda, el PSOE no tiene oportunidades de liderar el Gobierno.
Los datos electorales han resultado ser un baño de realidad para las dos formaciones de izquierda. Ante esto, Pablo Iglesias se mostraba por primera vez claro y rotundo en una entrevista realizada para TV3: “Si no hay acuerdo, yo creo que la gente nos corre a gorrazos”.
Tanto Yolanda Díaz como Ione Belarra decidieron actuar. La líder de Podemos comunicó que su partido se encontraba desde “ya” trabajando por la unidad. Díaz por otro lado registraba el pasado martes el partido “Movimiento Sumar” para lograr la confluencia de cara al 23J.
Acabar con crispaciones internas con el partido y con el Gobierno de coalición
Esta decisión por último ha tenido como objetivo acabar por un lado con posibles reproches internos, y por otro lado con los enfrentamientos que se estaban dando dentro del propio Gobierno de coalición.
No se debe olvidar el peso que los barones socialistas (nombre que se les da a los y las líderes autonómicas) han tenido y tienen en el seno del partido socialista. La pérdida de seis de las diez CCAA socialistas podría haberse convertido en caldo de cultivo de posibles reproches que pusieran en duda el liderazgo de Sanchez dentro del partido. Una de las recriminaciones más sonadas ha sido la de que la campaña se ha llevado a cabo con una connotación nacional y que el papel de Sanchez ha estado muy presente pese a tratarse de comicios municipales y autonómicos.
Por otro lado, la tensión dentro del Gobierno de coalición ha estado presente en numerosos casos. Uno de ellos fue cuando se decidió aumentar el gasto militar o cuando se cambió la estrategia de política exterior en relación al Sáhara Occidental. Sin embargo, el malestar ha ido aumentando sobre todo a raíz de la reforma de la Ley “Solo sí es sí”. Adelantar las elecciones por ende, supone una forma de evitar posibles futuros encontronazos que debilitarían al Gobierno de coalición.
¿Por qué la derecha ha logrado tanta fuerza?
La estrategia de la derecha durante la legislatura de Sánchez ha sido oponerse completamente a las medidas del Gobierno, aparentando que son inservibles para el país. La retórica en torno a las críticas al Gobierno se ha traducido en una mayor polarización izquierda-derecha o, más bien, gobierno-oposición.
Para los votantes del PP todo lo ocurrido en el mandato de Pedro Sánchez ha estado mal, pues sus líderes lo definían como parte de la “dictadura sanchista”. Esto se llama política de confrontación, que no es más que una estrategia política en la que se busca la confrontación directa y agresiva con los oponentes políticos. Se caracteriza por la adopción de posturas intransigentes, el uso de retórica hostil y la búsqueda de la confrontación verbal (a veces física, aunque no es el caso) como medio para alcanzar los objetivos políticos. Los líderes o partidos que optan por esta política buscan movilizar a sus seguidores, polarizar el debate político y desafiar abiertamente a sus oponentes. Esto se pudo ver con la estrategia de Ayuso en las elecciones de Madrid de 2021, donde su eslogan era “comunismo o libertad”. O ahora, en los discursos de Feijoo, donde habla de “derogar el sanchismo”.
Esta estrategia ha demostrado ser altamente efectiva, como lo confirman los resultados contundentes de las elecciones autonómicas y municipales. En este momento crucial, los votantes de la oposición se ven comprometidos a emplear su voto de manera estratégica para evitar otra legislatura del PSOE, y su enfoque se centra en el poder del "voto útil", depositando su confianza en el PP.
Política de desgaste: debilitar al oponente
Esta estrategia lleva a una política de desgaste, que consiste en desgastar al oponente mediante la realización de acciones que lo debiliten. Se utiliza a menudo en situaciones de conflicto prolongado, como en las negociaciones laborales o en las campañas políticas. A lo largo de la última legislatura del Gobierno de coalición, la oposición se ha dedicado a criticar prácticamente todas las medidas que se han implementado, veamos algunos ejemplos.
Críticas de la derecha al gobierno: “Ley de la Vivienda” o la “Ley Solo Si es Si”
Empecemos por la Ley por el Derecho a la Vivienda, aprobada en mayo de 2023. Tiene como objetivo garantizar el acceso a viviendas dignas y ayudar a colectivos con dificultades de acceso. El objetivo es impulsar la vivienda pública con regulaciones para evitar la venta a fondos de inversión, incrementar los porcentajes de viviendas en alquiler dentro de los suelos destinados a vivienda protegida y crear un inventario del parque público de vivienda. Además, se establecerán límites al precio del alquiler mediante beneficios fiscales, declaración de zonas de mercado tensionado, incremento máximo anual del 3% en contratos vigentes y la implementación de un nuevo índice de referencia para la actualización anual de los contratos de arrendamiento.
La ley también contempla mejoras en las relaciones entre arrendadores y arrendatarios, como la prórroga extraordinaria de contratos por situaciones de vulnerabilidad y el traslado de los gastos de gestión inmobiliaria y formalización del contrato al arrendador. En cuanto a la protección contra desahucios, se buscará una comunicación efectiva entre el órgano judicial y los servicios sociales, se ofrecerán soluciones habitacionales y se ampliarán los plazos de suspensión de los lanzamientos. Se redefine el concepto de "gran propietario" y "vivienda vacía" para aplicar recargos de impuestos a propietarios con múltiples viviendas desocupadas por un período prolongado.
Desde la oposición, liderada por el Partido Popular se ha criticado esta ley destacando que solo sirve para apoyar el movimiento okupa y no en facilitar el acceso a la vivienda.
Otro ejemplo es la Ley Solo Sí Es Sí que, a pesar de recibir críticas en varios aspectos, ha logrado un impacto positivo en el posicionamiento de España en el ranking de la OCDE. Antes de su implementación, el país se ubicaba en el puesto 50, sin embargo, tras la promulgación de esta ley, ha ascendido al puesto 25, evidenciando un notable avance en materia de igualdad y protección de los derechos de las mujeres.
Aunque la normativa ha sido objeto de controversia y ha generado grandes críticas por parte de la oposición, es innegable que su efecto en el posicionamiento internacional de España es significativo. La ley busca garantizar el consentimiento claro y explícito en las relaciones sexuales, promoviendo una cultura de respeto y erradicando la violencia de género. La mejora en el ranking de la OCDE es un indicador tangible de los avances en la protección de los derechos de las mujeres y del compromiso del país en abordar esta problemática de manera contundente.
Si bien persisten críticas y diferentes puntos de vista sobre la implementación y alcance de la ley, su impacto en la proyección de España en el ámbito internacional es innegable. El ascenso en el ranking de la OCDE resalta los esfuerzos del país por construir una sociedad más justa e igualitaria, donde el respeto a la autonomía y la dignidad de las mujeres sean pilares fundamentales.
Críticas dentro del PSOE: Los pactos con Podemos, ERC y EH Bildu
Los votantes tradicionales del PSOE han expresado su descontento debido a los pactos realizados con EH Bildu, ERC y Podemos. Estos acuerdos han generado controversia y han sido percibidos como un alejamiento de las posturas y valores históricos del partido. Para muchos votantes, la alianza con EH Bildu y ERC representa una traición a los principios de paz y convivencia y unidad que el PSOE ha defendido durante décadas.
Además, la coalición con Podemos ha suscitado preocupación entre algunos votantes del PSOE, ya que consideran que la influencia de esta fuerza política de izquierda posicionada más a la izquierda en el espectro político podría desvirtuar la línea moderada y centrista del PSOE.
En definitiva, el descontento de los votantes tradicionales del PSOE con los pactos realizados con EH Bildu, ERC y Podemos radica en la percepción de una desviación de los principios históricos del partido, así como la preocupación por la influencia de fuerzas políticas más radicales en la toma de decisiones. Estos votantes anhelan un PSOE que defienda sus valores tradicionales y les ofrezca una opción política centrada y estable en la que puedan confiar.
Evolución de la política actual y de la campaña electoral que viene: De “contrincante político” a “enemigo político”
Logre o no el PSOE y el bloque de izquierdas su objetivo, se avecina una campaña electoral muy tensa. El sistema representativo y de partidos ha tomado (y tomará con aún más fuerza en la campaña electoral), una lógica antagónica donde puede que cada vez más el paradigma principal no sea el de “contrincante político” si no el de “enemigo político”. Nuñez Feijoo habla de “derogar el sanchismo” mientras que Sánchez dice que la sociedad debe elegir entre “la socialdemocracia o un tándem de derechas extremas”: La lógica deliberadora ha desaparecido entre los dos bloques principales y parece que ahora más que nunca nos encontramos en un paradigma schmittiano, o en otras palabras, un paradigma amigo-enemigo. Todo se verá.



